Comprar un vehículo seminuevo es una de las decisiones financieras más inteligentes que puedes tomar. Evitas la depreciación inmediata del 20% que sufren los autos nuevos al salir del concesionario y obtienes un buen medio de transporte por un precio justo. Sin embargo, existe un factor que muchos compradores ignoran hasta que es demasiado tarde: el riesgo mecánico.
A diferencia de un auto 0km, un usado tiene historia. Por más que el vendedor te asegure que «está impecable» y aunque la pintura brille, los componentes internos como el motor y la transmisión sufren desgaste natural que no se ve a simple vista.
¿Qué pasa si el motor falla a los 3 meses? Sin una garantía, tú eres el único responsable. Una reparación mayor de motor o el reemplazo de una caja de cambios puede costar miles de dólares, desestabilizando tu economía familiar de un día para otro.
La solución: Una Garantía Extendida Contratar una garantía mecánica con Masterauto no es un gasto, es un blindaje para tu inversión. Funciona de manera similar a un seguro médico: esperas no tener que usarlo, pero si algo sucede, agradecerás tenerlo.
Beneficios clave:
Presupuesto protegido: Conviertes costos variables e inciertos (reparaciones) en un costo fijo y conocido (el valor de la garantía).
Valor de Reventa: Un auto usado que se vende con garantía vigente vale más y se vende más rápido.
Paz mental: Conduces sabiendo que si el auto te deja botado, no estás solo.
No dejes tu inversión a la suerte. Asegura tu tranquilidad desde el primer kilómetro.